Smartphone con Siri, altavoces inteligentes con Alexa, ordenadores con Cortana. Cámaras del ordenador que pueden estar grabándonos. Redes sociales que sirven para conocer nuestros gustos políticos, sexuales, ocupación o no en la vivienda alertando de cuando pueden robarnos , nuestras preferencias de consumo, etc.
La privacidad empieza a verse comprometida y una opción en alza es dejar el móvil y demás dispositivos en la entrada de nuestra casa. Sin embargo no sabemos vivir sin ellos y la domótica y la IA (Inteligencia Artificial) están tan solo comenzando su andadura .

También ha salido a la venta el primer colchón "espía" que avisa de infidelidades mediante los 24 sensores ubicados dentro del colchón que lleva incorporados en el cono de los muelles y con un módulo de comunicación en el cabecero ( batería recargable por usb) que detectan los movimientos y a los que clasifica propios de actividad sexual mediante un algoritmo los envía inmediatamente a una app al dueñ@s del colchón Smarttress.
Tan solo queda legislar hasta donde pueden servir de pruebas en juicio en caso de robos, asesinatos, etc . Hasta el momento se exige la aceptación de todas las partes implicadas en la grabación para su aceptación como prueba. La ley se ira modificando y llenando lagunas legales según las nuevas tecnologías lo hacen con nuestras vidas.
También pueden llegar a ser muy útiles ayudando a personas mayores, en el hogar, en la oficina , etc . Como interactuemos con estas máquinas y como nuestra mente y sentimientos se adapten, distanciándose o encariñándose con estas nuevas voces es algo que solo el tiempo nos dirá...
